Comunicado. Si estás luchando contra los síntomas de la alergia estacional y no sabes qué está pasándole a tu cuerpo, no eres la única persona. Y es que estornudar repetidamente, tener ojos llorosos y una tos persistente, arruinan el día de cualquiera.
“Aunque el polen y la caspa de las mascotas no se consideran peligrosos, una vez que te expones, el cuerpo entra en “modo de ataque” y, por decirlo así, activa una falsa alarma. Entonces se produce moco y aparecen síntomas como la secreción nasal, mientras el cuerpo intenta expulsar los irritantes”, explicó Mas Takashima, otorrinolaringólogo del Hospital Houston Methodist.
Los síntomas más comunes de la alergia estacional incluyen: goteo o congestión nasal, estornudos, ojos con comezón y llorosos, garganta irritada, fatiga y dolor de cabeza. La buena noticia es que existen muchas maneras de controlar los síntomas de la alergia estacional, tanto con medidas que puedes aplicar en casa como con ayuda de tu médico.
- Ajusta la calidad del aire en casa. Modificar la calidad del aire dentro de casa puede reducir de forma importante las partículas de polvo y los alérgenos que están provocando la reacción de tu cuerpo. El Dr. Takashima sugiere mantener las ventanas cerradas en los días con altos niveles de polen y usar un filtro de aire de alta eficiencia para partículas (HEPA, por sus siglas en inglés). También recomienda limpiar o cambiar el filtro del aire con regularidad, además de aspirar y quitar el polvo con frecuencia para controlar los irritantes que circulan en el ambiente.
“Después de identificar las distintas formas en que los alérgenos entran a tu casa, vas a estar en una mejor posición para crear un entorno más seguro”, afirmó Takashima.
- Reduce la exposición. Así como proteges tu piel en un día soleado o cuando vas a la alberca o a la playa, también conviene prepararte para los días con altos niveles de polen. Evita salir al aire libre por la mañana, cuando las concentraciones de polen suelen ser más altas.
Si planeas salir, incorpora lo siguiente a tu rutina: usa lentes de sol para mantener el polen lejos de tus ojos, usa un sombrero o gorra para evitar que el polen se quede en el cabello, cámbiate de ropa al regresar a casa y báñate para eliminar el polen y el polvo adheridos a la piel y al cabello.
“Si te vas a la cama sin bañarte, vas a dormir con esos irritantes toda la noche. Así que, ¿por qué no mejor enjuagarte y mantener tu recámara como un espacio seguro?”, apuntó Takashima.
Lo mismo aplica para las mascotas. Los perros y otros animales que entran y salen de casa pueden traer polen y polvo. El aseo frecuente ayuda a reducir los irritantes ambientales que desencadenan los síntomas de alergia.
- Lava tus senos paranasales. Piensa en la nariz como un filtro de aire para los pulmones. Los vellos y el moco en la nariz están diseñados para atrapar los irritantes y mantenerlos dentro de la cavidad nasal. Las irrigaciones con solución salina son eficaces para limpiar la nariz y mejorar la congestión y la sensación de obstrucción.
Asegúrate de usar agua estéril, como agua destilada, agua embotellada o agua que haya sido hervida y luego enfriada hasta una temperatura segura. Esto es fundamental para garantizar que el agua esté libre de microorganismos dañinos, como bacterias o, en casos poco frecuentes, amebas.
- Habla con un especialista en alergias. Si las medidas en casa no controlan los síntomas, es momento de hablar con tu médico. Podrías beneficiarte de vacunas contra la alergia o gotas orales que ayudan a reentrenar la respuesta inmunológica del cuerpo frente a los desencadenantes ambientales. Abordar el problema desde el origen de los síntomas puede ofrecer una solución a más largo plazo e incluso contribuir a mejorar la salud respiratoria en general.
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